La medida revoca las normas fijadas durante la gestión de Joe Biden y será formalizada durante el encuentro de ministros de Energía del G20.
El gobierno estadounidense resolvió dar marcha atrás con las restricciones ambientales fijadas en 2024 que exigían a las plantas energéticas a carbón y gas reducir de forma drástica sus emisiones de carbono.
El anuncio oficial estará a cargo del administrador de la Agencia de Protección Ambiental, Lee Zeldin, en el marco de la reunión de ministros de Energía del G20 que se celebra en Houston, según reportaron medios internacionales.
Con las modificaciones previstas, las centrales conservarán únicamente topes específicos para ciertos contaminantes como mercurio y arsénico, pero quedarán eximidas de las exigencias severas sobre gases causantes del cambio climático. La medida forma parte del plan de desregulación impulsado por la actual administración sobre la industria de combustibles fósiles.
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